Las enfermeras dedicadas a ataque cerebrovascular participan en un estudio global sobre protocolos de posicionamiento de pacientes

Las enfermeras de las unidades de ataque cerebrovascular participarán en el primer estudio global que proveerá evidencia clínica para contestar si los pacientes debieran estar semisentados o en decúbito plano durante las primeras 24 horas de atención.
Cuarenta unidades en Reino Unido permitirán ingresar 5.000 pacientes al estudio HeadPoST, que investigará si hay una relación entre la posición de los pacientes y los desenlaces.
La profesora de cuidados de enfermería en ataque cerebrovascular, Caroline Watkins, del Reino Unido, directora de la Unidad de Ensayos Clínicos de la Universidad de Central Lancashire, liderará la rama inglesa del estudio.
El trabajo de la profesora Watkins será parte de un estudio internacional, liderado por el profesor Craig Anderson en el George Institute for Global Health de Australia. Veinte mil pacientes de Australia, Alemania, Chile, China y Francia serán seguidos.
La profesora Watkins dice que cuando el tejido cerebral muere como resultado de un ataque cerebrovascular isquémico, causado por un coágulo que bloquea el flujo sanguíneo al cerebro, el flujo de sangre hacia las áreas que se encuentran alrededor también se ve afectado pero se puede restablecer al poner al paciente en posición en decúbito plano.
En hemorragia intracerebral aguda, la presión que se produce en el cerebro podría reducirse si se mantiene al paciente en posición semisentado.
Sin embargo no existe “buena evidencia” para recomendar una de las dos posiciones, dice la profesora Watkins, agregando que la posición en la que las enfermeras ponen a los pacientes después de un ataque cerebrovascular varía según los países. La mayoría de los pacientes en Australia y Reino Unido son posicionados semisentados pero en China y en India se ponen en decúbito plano. En Estados Unidos y Suiza la posición depende del tipo de ataque cerebovascular. “Ninguna de esta prácticas está basada en la evidencia” dice la profesora Watkins, “y siempre que existe incertidumbre necesitamos un ensayo clínico”.
Las unidades de ataque cerebrovascular serán aleatorizadas a una de las dos posiciones – semisentado o decúbito plano. Todos los pacientes ingresados con síntomas de ataque cerebrovascular serán monitorizados por enfermeras en la posición asignada.

Evaluaciones
Las enfermeras realizarán evaluaciones neurológicas de los pacientes al ingreso, manteniendo la posición en forma horaria por las primeras 24 horas y luego siete días después o al alta dependiendo de la que ocurra antes, y los investigadores realizarán entrevistas de seguimiento a los pacientes a los 90 días.
Habrá aproximadamente un 85 por ciento de pacientes con ataque cerebrovascular isquémico y un 15 por ciento de pacientes con hemorragia intracerebral en el estudio, proporciones que pueden variar en los distintos países, dice la profesora Watkins.
Agrega que será un desafío para las enfermeras ir en contra de su práctica habitual de posicionamiento de pacientes con ataque cerebrovascular. Ya se han realizado reuniones con enfermeras para discutir el estudio.
Lo que las enfermeras deben entender es que no existe evidencia que respalde lo que están haciendo ahora. “Algunas cosas las hacemos solo porque estamos acostumbrados”, dice.