Sobre nosotros

El George Institute for Global Health fue establecido en Australia en 1999; es una organización de investigación científica independiente y sin fines de lucro, dedicada a la prevención y manejo de enfermedades no transmisibles y trauma, a través de programas nacionales e internacionales. El George Institute ha crecido rápidamente desde su creación y ahora tiene oficinas en China, India e Inglaterra. Realiza variados estudios que impactan directamente la salud de millones de personas a lo largo del mundo.

La División de Neurología y Salud mental (Neurological and Mental Health (NMH)), del George Institute, está enfocada a condiciones neurológicas y de salud mental que afectan predominantemente a personas mayores, en particular el ataque cerebrovascular, demencia, epilepsia y depresión. La división participa en ensayos clínicos a gran escala, estudios epidemiológicos, investigación operacional y el registro de ataque cerebrovascular de Australia, para generar evidencia de alta calidad sobre el tratamiento y prevención de enfermedades neurológicas y de salud mental.

El ataque cerebrovascular afecta a más de 60.000 personas en Australia cada año, con un costo asociado de más de un billón de dólares en cuidados de salud. También es una causa principal de carga de enfermedad para la cual existe limitada terapia y es particularmente importante en China, India, Sudamérica y África. Muchos de los tratamientos son caros y por lo tanto no son accesibles para la mayoría de los pacientes en países de bajos o medianos recursos. Como el principal objetivo del tratamiento del ataque cerebrovascular es mejorar el flujo sanguíneo al cerebro, una manera simple de lograrlo es posicionando al paciente en decúbito plano. Actualmente no hay suficiente evidencia para recomendar una posición de cabeza específica para pacientes con ataque cerebrovascular.
HeadPoST ha sido desarrollado para resolver esta duda y proveer evidencia para establecer un protocolo de posición de la cabeza en la fase aguda de un ataque cerebrovascular. Esta simple intervención tiene el potencial de ser ampliamente aplicable a todos los pacientes con ataque cerebrovascular en el mundo.